Mostrando entradas con la etiqueta Obesidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Obesidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de noviembre de 2020

DEPORTE Y OBESIDAD

Deportes recomendados para personas con obesidad.

El primer paso para abordar la obesidad es la identificación del problema junto con un factor clave, la concienciación psicológica. A continuación, se realizará una anamnesis para adaptar nuestro plan personalizado, teniendo en cuenta las alteraciones de cada paciente. Este debe estar pautado por un equipo de profesionales.

Se debe comenzar de manera progresiva, de menos a más; es  recomendable unos 200-300 minutos semanales repartidos a lo largo de la semana de manera no consecutiva(3/4 días). Los deportes recomendados son aquellos que se realizan individualmente y con baja probabilidad de lesión y componente estresante : natación, gimnasia, caminatas, deportes de fuerza…Se irá aumentando su intensidad y duración con el paso de los meses. Finalmente se podrá realizar deportes en grupo para conseguir una motivación entre todos.

El deporte debe ser complementario con  la vida diaria, acciones como no usar transporte, subir las escaleras… Sin olvidar la gran importancia que tiene la alimentación cuando nuestro objetivo es bajar de peso contribuye a aumentar nuestra vitalidad.

                           



          



                     

                                                                           




Los miembros de este blog hemos realizado una encuesta a un grupo poblacional de 66 personas entre 15 y 50 años para conocer su alimentación.

Una de las preguntas decía así :

Gráfico propio sobre la alimentación poblacional
Como podemos observar :
-El 15,2% consume alimentos inadecuados o malos para su salud con frecuencia.
-El 60,6% los consume de vez en cuando.
-El 27,3% los consume pocas veces.

Influencia de la obesidad en el deporte

Cuando una persona obesa o con sobrepeso decide iniciar una práctica habitual de ejercicio, se debe tener en cuenta que no está en condiciones de realizar cualquier tipo de actividad deportiva, especialmente si no lo han hecho hasta ese momento. Los músculos no tendrán la suficiente flexibilidad, las articulaciones no están acostumbradas a la sobrecarga que implica la actividad física y la resistencia es muy limitada, ya que existirá dificultad para respirar y se presentará cansancio.

Es necesario consultar con un especialista para definir un plan progresivo de actividad física atendiendo a las características y situación física del paciente. De esta manera, se obtendrán los siguientes resultados: aumento del gasto energético, estímulo de la respuesta termogénica aumentando la tasa metabólica en reposo, aumento de la capacidad de movilización y oxidación de la grasa, reducción de la grasa corporal y aumento de la masa magra, disminución de los LDL y aumento de los HDL… 




Inactividad física y riesgo relativo de ganancia de peso

La ausencia de actividad física se considera un factor coadyuvante esencial al creciente problema de la obesidad. En un seguimiento de trece años, se observó cómo en hombres y mujeres el nivel bajo de actividad física se asoció con un mayor riesgo de ganancia de peso. El riesgo de ganar 13 kilos fue 2,3 veces mayor en hombres y 7,1 veces mayor en mujeres cuando eran físicamente inactivos.

El informe del IOTF concluyó asimismo que el predominio de factores medioambientales promotores de la obesidad implicaba que los tratamientos probablemente no tendrían éxito sin estrategias que hicieran frente al entorno dominante a través de un amplio programa de salud pública. España fue uno de los primeros países en responder a este reto al desarrollar una estrategia nacional para la prevención de la obesidad a través de la nutrición y la actividad física.

Fuente: https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/proteccionSalud/adultos/actiFisica/docs/capitulo2_Es.pdf

Prevención de la obesidad a través del deporte

La clave para gozar de una buena salud es la combinación de una dieta equilibrada con el ejercicio físico que, además de ofrecer numerosos beneficios como la reducción del estrés o la mejora del sistema inmunológico, ayuda a no ganar peso y a perderlo.

Como método de prevención se recomienda un mínimo de 30 min 3 días a la semana. El ejercicio a realizar debe ser aeróbico, es decir, que el organismo tiene que emplear más oxigeno, como por ejemplo andar, correr, nadar...

Por otra parte, también el ejercicio anaeróbico es conveniente, puesto que ayuda a mantener la masa muscular, pero también puede ser perjudicial para el aparato cardiovascular.

Los miembros de este blog hemos realizado una encuesta a un grupo poblacional de 65 personas entre 17 y 50 años para conocer cómo era su rutina de ejercicio físico diario y hemos llegado a las siguientes conclusiones: 

- Casi un 30% de las personas encuestadas no realiza ejercicio físico. 

- Más del 50% de los encuestados realiza ejercicio físico entre 1 y 4 días a la semana. 

- Alrededor del 20% realizan ejercicio físico 5 días a la semana o más.